Nuestro Penedès nace de viñas plantadas sobre un “terruño” calcáreo característico de la zona y es la equilibrada combinación de tres variedades típicas: Macabeo, Chardonnay y Muscat. Es fresco, agradable, ligero, de intensidad mediana floral con un toque de romero, aromas de fruta tropical y de hueso (lichi, uva, melocotón y manzana verde), con notas de almíbar, goloso y ligeramente anisado.

Tiene un paso por boca largo y final persistente con un toque de eucalipto. ¿El objetivo? Buscar un blanco con mucha fruta por boca y un paso sencillo por garganta. Al vivir la experiencia, nos damos cuenta de que podemos encontrar muchos olores y sensaciones. No es casualidad: es el terruño más polivalente de Cataluña y a la vez el menos tipificado. Gracias tierra del Penedès por dejarnos jugar con un cupaje diferente.